12 situaciones que ya no tolerás post-25

Tener que hacer cosas por compromiso

Mmmm no. Aprendimos a decir que no. Aprendimos a no caretearla. Además de no hacer programas por compromiso, hoy día no invitamos a nadie por compromiso a ningún lado.

La gente avara

avara

¿Se acuerdan cuándo las cuentas se dividían según qué consumió cada uno? ¡ya fue!

El boliche

Ay qué fiaca… Cumple años tu mejor amiga y lo que más quiere en el mundo es ir a bailar. Mmm bueno, por ella lo hacemos, pero por nadie más.

El histeriqueo

A los 21 decías “no me pidió el teléfono, pero me buscó por Facebook”, hoy eso sería un punto de inflexión. No estamos para el quizás, un poco, no sé. Estamos para el sí o no. No apuntamos a lo tibio, vamos a los bifes. A esta altura del partido no nos gusta caretearla.

Y no me refiero a “no hay tiempo que perder” porque, hey, pará, somos jóvenes, nadie nos corre, si no que sabemos qué nos gusta y qué no nos gusta. No estamos con alguien porque creemos que nadie más quiere estar con nosotras (o al menos no deberíamos), cuando estamos con alguien es porque lo elegimos, libre y conscientemente.

Los hostels

Una vez fui a un hostel y me agarré pulgas (o algo). En ese momento me pareció gracioso, hoy equivale al mismísimo infierno. Sabemos que hay hostels limpios y prolijos, y esos los vamos a bancar siempre porque lo primero que hay que cuidar es el bolsillo, pero para los hostels con olor a pata y gente borracha ya no estamos.

Un jefe explotador

boss

A los 21 te hacíamos el café, te buscábamos lo que mandabas a imprimir y llamábamos a tu mujer para avisarle que ibas a llegar tarde a casa, hoy ni lo sueñes. Estamos más allá, queremos reconocimiento y un aumento, y lo queremos ya.

Los reclamos de madre

De los creadores de “esta casa no es un hotel” llega “no me visitás nunca”. Mami, mi vida, mi cielo, corazón, hago lo que puedo con el tiempo que tengo. Te quiero, te adoro, como la vaca al toro, prometo que ya vamos a tener más tiempo para pasar juntas, y mientras tanto, llamame cuando sea que me necesites y allí estaré, pero quizás a veces no llegue a la comida familiar y vas a tener que aceptarlo.

Los grupos de amigas anti-novios

Chicas, dale, estoy de novia hace 5 años y vivo en la misma casa que este señor, no le prohibamos la entrada a todos nuestros programas. De todas formas, no va a querer venir, pero podemos invitarlo para quedar bien y que se sienta querido, ¿no?

Las chicas de 18, sus shorts y sus crop-tops

just die

Es invierno, la cortan. La celulitis está a la vuelta de la esquina, así que no se ilusionen.

El cuarto desordenado

monica cleaning

¿Se acuerdan cuando todo estaba tirado y nada nos importaba? Bueno, ahora tenemos una casa que manejar y ya no es más gracioso. Te aviso por si todavía no te diste cuenta, cada día que pasa estás más parecida a tu mamá.

Las grasas

Solíamos comer y comer y comer y la maravilla del metabolismo adolescente escondía las calorías como si nunca hubieran pasado por nuestro cuerpo. Pues es historia amigas…post 25 lo que comés se instala en forma de grasa en alguna parte del cuerpo que no suelen ser ni la cola ni las bubis. Enfrentémoslo, cuidarse ya no es una elección.

El drama

no drama

Las hormonas se asentaron y el antiguo drama por que tu hermana se había llevado tu tapado ahora es un mensajito de whatsapp que deriva en un almuerzo el sábado. Necesitamos las energías para otras cosas y tenemos problemas más importantes (como pagar cuentas) así que las peleas de telenovela quedaron allá en las épocas doradas de los primeros veintis.

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